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Nuevos vientos para Dragados Offshore

La venta de Dragados Offshore a la francesa Vinci ya es una realidad. El grupo ACS, que preside Florentino Pérez, se ha desprendido de su división industrial Cobra, donde están integrada las factorías de Dragados de Puerto Real y Algeciras, previo pago de 5.000 millones de euros y unas condiciones específicas que permiten la creación de una alianza estratégica en materia de energía renovable. Cobra es una empresa de más de 4.000 millones de facturación, que incluye además la mayor parte de su negocio de renovables. El grupo que preside Florentino Pérez recibirá un mínimo de 4.930 millones de euros  y un máximo de 4.980 millones de euros en efectivo.

La operación no ha caído por sorpresa en las instalaciones de Puerto Real, ya que esta maniobra empresarial se gestó en octubre del año pasado y los franceses apostaron con fuerza por el paquete industrial de ACS.

 

 

De hecho, el desembarco de Vinci en Dragados Offshore se recibe con cierto agrado ya que la multinacional gala es una de las principales constructoras del mundo en soporte eólico, lo que significa que buena parte de los contratos de energía renovable podrían recaer sobre la planta gaditana. La operación implica una alianza entre ambas compañías para el desarrollo de proyectos de energía renovable.

ACS se desvincula con esta venta de la mayor parte de su división de servicios industriales, con la que está presente en más de 50 países. Su actividad está orientada al desarrollo, construcción, mantenimiento y operación de infraestructuras energéticas, industriales y de movilidad a través de empresas como Cobra, Cymi, Dragados Offshore, Imesapi, ETRA, Initec Energía, Intecsa Ingeniería Industrial, Maessa, Maetel, MASA, Makiber, SEMI y SICE. En conjunto, Vinci se hace con un conglomerado con 45.000 empleados.

Importante cartera

Vinci, por su parte, emerge como uno de los principales contratistas de España con una cartera de más de 2.100 millones y da un salto mayúsculo en su apuesta por las actividades industriales, donde tiene ya una destacada presencia con Vinci Energía, principal generador de ingresos del grupo.

¿Cómo afecta la operación a los intereses de la Bahía? De momento, el impacto resulta positivo. La factoría gaditana tiene entre manos dos importantes proyectos de obra offshore que permiten carga de trabajo para los próximos cinco años. De hecho, el primero de ellos, culmina el verano que viene. Se trata de la plataforma DolWin 6, que tendrá continuidad con una segunda, bautizada con el nombre de BorWin 5.

La empresa firmó a finales del pasado agosto un nuevo contrato eólico-marino con la alemana TenneT para la construcción en la factoría de Puerto Real de un módulo y los soportes o ‘jackets’ de esta estructura. Se trata del proyecto de energía renovable BorWin 5, el cuarto que TenneT está realizando en la costa de Borkum (estado federado alemán de Baja Sajonia, en el Mar del Norte) utilizando tecnología de corriente continua. El nuevo complejo se encuentra actualmente en la fase de licitación de toda su logística y Dragados Offshore se ha hecho con uno de los pellizcos más importantes de su obra.

Cabe recordar que Dragados Offshore ya logró un megacontrato de la germano-holandesa TenneT en julio de 2017 para la construcción de una plataforma y de una subestación eléctrica para el parque eólico marino DolWin6, en el Mar del Norte. Precisamente, la empresa de Puerto Real se encuentra ahora en plena faena de construcción de estas estructuras, que se entregarán en 2022 y que han permitido carga de trabajo en la factoría.

Ambos proyectos de obra, el DolWin6 y el BorWin5, son los que aseguran carga de trabajo en la factoría gaditana hasta el horizonte de 2025. La incertidumbre sobreviene ahora con el cambio de dueño, pero las expectativas que se han marcado tanto ACS como Vinci en materia de energía renovable han despejado cualquier duda.

La empresa Dragados Offshore inició en 1972 sus operaciones en la Bahía de Cádiz con la construcción de la plataforma de producción Amposta para Shell en el Mediterráneo español. Este proyecto fue el impulsor de la apertura del primer patio de fabricación en España, construido en 1975 en los terrenos del Bajo de La Cabezuela. El sitio, Puerto real, fue elegido por su idoneidad para atender proyectos offshore con destino final en el Mar del Norte, Mar Mediterráneo y las costas norte y occidentales de África.

En 1996, la empresa ganó el contrato de uno de los proyectos mas prestigiosos de Europa: la fabricación del Proyecto Öresund, un puente que conecta las ciudades de Copenhague (Dinamarca) con Malmö (Suecia). La factoría de Puerto Real construyó 49 tramos de puente. Dos años después, en 1998, Dragados Offshore ingresó en el mercado mexicano como socio con un contrato para la petrolera Pemex.

Otro de los hitos e la planta gaditana tuvo lugar en 2005. Ese año comenzó la ampliación y modernización de sus instalaciones, doblando la superficie del patio para incrementar la capacidad de producción, que a cambio, permitió a la empresa asumir proyectos más grandes.

Nuevos terrenos

A finales de 2008 obtuvo la concesión de los terrenos de la planta de Algeciras, que cuenta con el mayor dique seco de Europa, abriendo nuevas oportunidades a futuros proyectos, pero es la planta de Puerto Real la que sigue creciendo. Ese mismo año finaliza la construcción en Puerto Real de un muelle de 360 metros de línea de atraque y un calado de 12 metros, que permitirá a Dragados Offshore acometer trabajos tales como la instalación e integración de módulos para grandes plataformas. Las nuevas infraestructuras permiten a la factoría optar a contratos de mayor envergadura. En 2013 se le adjudica el proyecto Mariner para Statoil. La jacket Mariner ha sido, hasta ahora, la más grande que ha construido la empresa. Unos meses después, se le adjudicó un segundo proyecto, Vega Pleyade, una plataforma de boca de pozo y una jacket, para Total Austral con destino final en Tierra del Fuego, Argentina.

Dragados inició su andadura en la Bahía de Cádiz en 1972 con la construcción de una plataforma para Shell

Cabe recordar que La factoría gaditana lleva encadenando contratos de manera continuada desde 2013.

El grupo Vinci sabe que la adquisición de la división industrial de ACS es un tren que no va a dejar escapar. ACS Servicios Industriales alcanzó en 2019 una cifra de negocio de 6.300 millones. Su beneficio neto fue de 600 millones de euros.  

La multinacional francesa ya tiene una presencia consolidada en el mercado español, fundamentalmente en el ámbito energético e industrial y también con actividades en infraestructuras de transporte, aunque su tamaño es muy limitado dentro del grupo.

Fuente: www.lavozdigital.es