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Navantia exporta las nuevas fragatas de la Armada española a Grecia

La división comercial de Navantia sigue buscando alternativas de negocio en el extranjero para captar nuevos contratos de obra. El último, después de varios años de gestión, ha sido con el Gobierno griego, interesado en la compra de nuevas fragatas. La construcción de estos buques se llevaría a cabo por transferencia tecnológica, es decir, Navantia pone el diseño y la tecnología, mientras que Atenas, sus astilleros. Esta fórmula, pese a todo, beneficia a los intereses de la empresa española, ya que la marca España estaría presente en el desarrollo de un nuevo proyecto naval de ámbito internacional. Las opciones de Navantia en este concurso público las ha dado a conocer, precisamente, el Ministerio de Industria, a través de la Secretaría de Estado de Comercio Exterior. Además de la compañía pública española, participan factorías de Francia, Estados Unidos, Países Bajos, Alemania y Reino Unido.

No es el primer intento de España por vender fragatas a Grecia. En 2008, el Gobierno de Rodríguez Zapatero ya presentó al país heleno una oferta de seis fragatas, cuyo importe superaba los 5.000 millones de euros, sin embargo esta opción, inspirada en las fragatas F100 de la Armada española, no cuajó a raíz de la crisis económica que sobrevino después.

 

Con el propósito de reforzar sus capacidades, así como para impulsar los astilleros locales griegos, la Armada de Grecia ha anunciado ahora un programa de fragatas consistente en la incorporación de cuatro nuevos buques a su flota y la renovación de cuatro antiguas fragatas de la clase S, con las que ya cuenta.

La empresa española compite con Estados Unidos, Francia, Alemania, Reino Unido y Países Bajos

Esto puede suponer una oportunidad para empresas españolas, tanto por el proyecto en sí mismo, por un lado, como por poder ser un buen escaparate de las posibilidades tecnológicas que ofrece la industria naviera-militar española. Tal es a este efecto, que la Armada y el Ministerio de Defensa griegos están en proceso de evaluación de siete propuestas presentadas por empresas de diferentes países, entre los que se encuentra España.

Navantia ha presentado una oferta consistente en la provisión de fragatas del tipo F110, que es considerada la ‘fragata del siglo XXI’ por la revolucionaria tecnología que incorpora, propia de la llamada industria 4.0. Este modelo de buque supone un salto tecnológico hacia un nuevo concepto de buque inteligente ya que, a partir de su tecnología integrada, se logra mejorar la construcción, la operación del buque y su ciclo de vida. En concreto, la F110 es un proyecto de fragata denominado BSA (Buque Superficie de la Armada) por la Armada Española y tiene como objetivo sustituir cinco fragatas F80 con las que cuenta actualmente España, de la clase ‘Santa María’, con base en Rota. Son, junto con las fragatas F100 del tipo ‘Álvaro de Bazán’, con base en Ferrol, la espina dorsal de la Armada Española.

Los competidores

Navantia deberá competir con otras seis propuestas presentadas por empresas de Estados Unidos (fragata multimisión MMSC, construida por Lockheed Martin), de Francia (fragata FDI Tipo Belharra, construida por Naval), de Países Bajos (fragata SIGMA 115), de Alemania (fragatas A200 y A300), de Reino Unido (fragatas Arrowhead 140 Tipo 31) y de Italia (fragata FREMM).

 

Frente a las versiones propuestas por los demás países, la F110 ofrece un sistema de radares de palo integrado ‘Aegis’ o ACS (Aegis Combat System) en un buque ligero, a diferencia de Estados Unidos, que también cuenta con este tipo de tecnología integrada, pero que hasta ahora no ha sido capaz de integrarla en buques pequeños, sino en buques de bastante mayor escala. Al igual que la estadounidense, la fragata F110 es un modelo multimisión o multimodular, lo que significa que, además de tener cubierta de vuelo, está adaptada para todo tipo de misiones: guerra antiaérea, antisuperficie, y antisubmarina. Este multipropósito es una característica de alto valor añadido y permite a las armadas aumentar la eficiencia de sus flotas y de sus maniobras militares.

Además, un aspecto que podría beneficiar a la empresa española es el interés del Ministerio de Inversiones y Desarrollo griego por impulsar la construcción de las fragatas en Grecia mediante una colaboración con los astilleros Onex, en la isla de Syros, y los astilleros Elefsina. Sin embargo, esta última opción presenta ciertos interrogantes, ya que históricamente se ha caracterizado por presentar retrasos en las entregas de buques de menor tamaño.

Por su parte, entre las desventajas que presentan las propuestas del resto de países participantes, y que podrían favorecer la oferta española, se encuentran las dudas que suscita el sistema de propulsión de las fragatas MMSC americanas o el elevado coste de las francesas Belharra, así como lo incierto de su rendimiento, al ser una fragata que aún no ha sido construida.

Por último, cabe destacar que en los últimos años Navantia ha llevado a cabo con éxito varias operaciones relevantes a nivel internacional, que podrían favorecerle de cara al proyecto en Grecia. Así, a Australia se le ha vendido el portaviones anfibio tipo ‘Juan Carlos I’, los buques logísticos tipo ‘Cantabria’, y la fragata F100, que también fue adquirida por Noruega.

En definitiva, se brinda una oportunidad de oro para la colaboración entre España y Grecia por el impulso del sector naval y de la defensa.

Avance con Arabia

Por otra parte, Navantia está inmersa ahora en la posibilidad de firmar un nuevo contrato con Arabia Saudí para la construcción de dos buques anfibios (LPD), similares al ‘Galicia’ de la Armada española, y ocho lanchas de desembarco, basadas en las que se construyeron para Australia en el astillero isleño.

 

El Gobierno de Riad está interesado en la compra de dos buques anfibios para el transporte de tropas y con capacidad para el despliegue de blindados, helicópteros y lanchas de desembarco. La nueva iniciativa de la Marina saudí se dio a conocer de manera muy tímida en la primavera de 2019, pero lo que fue un deseo que se ha convertido ahora en una realidad y todo apunta a que Navantia se encuentra en la recta final para la firma de un nuevo acuerdo. La sección de ingeniería de Navantia ha trabajado a destajo durante meses en el diseño y desarrollo de ambos programas para que se adapten a las necesidades del cliente.

Fuente: www.lavozdigital.es