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Navantia y Windar invertirán 36 millones para producir monopiles en Fene

Navantia y Windar Renovables, que cuentan con una alianza conjunta en el mercado de la eólica marina, invertirán 36 millones de euros para mejorar las instalaciones de la antigua Astano para poder fabricar estructuras monopiles, es decir, de una sola pata, para el sector. Así lo asegura el Gobierno central en una respuesta parlamentaria a Antonio Gómez-Reino, de Unidas Podemos. Se trata de una dotación de recursos adicionales a los ya recogidos para este centro en el plan estratégico de la compañía para el período comprendido entre el 2018 y el 2022, y que en la ría de Ferrol prevé destinar 165 millones de euros.

Las inversiones que comprometen la empresa pública y el grupo industrial asturiano darán respuesta a las necesidades que, en materia de instalaciones y medios productivos, suscita el acuerdo firmado a principios de julio por ambas empresas con Iberdrola. La eléctrica vasca se reserva así capacidad para que del astillero de Fene salgan pedidos por valor de hasta 400 millones de euros en el período comprendido entre el 2023 y el 2025. En conjunto, mediante este acuerdo, se producirían alrededor de 130 cimentaciones de este tipo en la antigua Astano en el mencionado plazo. 

Adaptación de una nave

Entre otras actuaciones, para fabricar monopiles en la factoría de Perlío -que hasta el momento no ha construido este tipo de componentes-, Navantia y Windar adaptarán una de las naves del astillero, con el fin de poder curvar chapa de gran espesor y de hasta 16 metros de diámetro. También se construirán nuevas cabinas de pintado, se comprarán equipos de última generación y se habilitarán zonas de almacenamiento del producto terminado.

El Gobierno también afirma en su respuesta parlamentaria a Unidas Podemos que Navantia aspira a convertir el astillero ferrolano en un centro de referencia en el diseño y fabricación de fragatas a nivel internacional. En la factoría, añade, se instalará un Centro de Excelencia del Gemelo Digital, «que lo convertirá en un polo de innovación sobre el que se apoyará la transformación del astillero en sus productos y procesos».

No obstante, el Ejecutivo maneja unas perspectivas muy ambiciosas, ya que considera que la transformación de la antigua Bazán al modelo de Astillero 4.0 ya ha comenzado. «Navantia está llevando a cabo todos los trámites y trabajos previos necesarios para poner en marcha el desarrollo de las inversiones previstas, sin que se prevean retrasos y pueda estar operativo en la primera mitad del año 2022», sostiene.

En cuanto a la fábrica de Turbinas, el Gobierno afirma que las inversiones se centrarán en su digitalización, el desarrollo del negocio de apoyo al ciclo de vida y la adecuación del banco de pruebas de engranajes reductores para los programas en curso.

Para la división de Reparaciones, destaca, sin concretar, «obras en el dique tres y otras mejoras».

 

Fuente: La Voz de Galicia