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Navantia licita por 52 millones la primera fase del macrotaller de Ferrol para ser Astillero 4.0

Es la primera infraestructura llamada a transformar radicalmente el modo en el que Navantia Ferrol construirá los barcos. El macrotaller de bloques, en donde se automatizarán al máximo los procesos de fabricación de las secciones en las que se dividen los buques, para producir más estructuras y de mayor tamaño, ocupará alrededor de 45.000 metros cuadrados de superficie, y requerirá de una inversión que ronda los cien millones de euros. No obstante, la empresa pública saca ahora a concurso la obra civil, presupuestada en 52 millones, y que consistirá en «el movimiento de tierras, la cimentación, la estructura metálica, la solera interior (incluyendo fosos y canaletas), envolvente del taller y edificaciones anexas (fachadas, portalones y cubiertas), edificio administrativo, instalaciones principales, y servicios afectados», de acuerdo con la información que consta en el pliego de las prescripciones técnicas de la licitación.

Quedan excluidos, así, «el suministro e instalación de la maquinaria de proceso (incluyendo medios de elevación), así como los trabajos de urbanización exterior, vial de servicio y algunas instalaciones particulares interiores de taller, tales como calefacción, extracción de gases de soldadura, energía solar fotovoltaica y telecomunicaciones». Tampoco se incluyen ahora en el proyecto la ejecución de la acometida y distribución de la red eléctrica de media tensión.

La fábrica, con la que Navantia aspira a recortar notablemente los plazos y los costes de producción, tendrá medio kilómetro de largo y 90 metros de ancho. Estará dividida en tres grandes zonas, dependiendo de la actividad que se desarrolle en ellas: la de aceros, la de armamento y la de unión y volteo.

El taller estará ubicado en unos terrenos colindantes a las gradas de la factoría. Además de propiciar la robotización, digitalización y automatización de las instalaciones, la empresa que preside Ricardo Domínguez también persigue recortar los tiempos de desplazamientos de los módulos que hasta el momento se fabrican en los talleres, algunos de los cuales están muy alejados de las gradas, en donde se ensamblan hasta formar el barco.

Entre otros trabajos, la obra implicará realizar excavaciones de 103.500 metros cúbicos de tierras y la construcción de un taller que tendrá una altura mayor en el área dedicada al volteo de los módulos.

El plazo de ejecución de esta primera fase está fijado en 21 meses, aunque está previsto que el proyecto total se alargue en torno a tres años.

Las empresas interesadas en acometer esta obra civil disponen hasta el próximo día 25 para presentar sus ofertas en el astillero ferrolano.

Paralelamente al arranque de la licitación, Navantia tramita con el Concello de Ferrol los permisos para los trabajos, un proceso complejo por cuanto que implica a múltiples organismos de diferentes administraciones. 

Dique cubierto

Pese al importante avance que supondrá la construcción de este taller, continúa activa la demanda para que Navantia dé luz verde a la infraestructura con la que se completará la transformación a un verdadero Astillero 4.0: un dique cubierto anexo a esa factoría y con capacidad para producir todo el año con independencia de las condiciones meteorológicas y con los principales avances tecnológicos, como ya realizan en otras factorías mundiales.

Las reivindicaciones políticas y sindicales por el momento no han tenido una respuesta por parte de la dirección de la empresa pública.

 

Iniciativa del BNG en el Congreso para mejoras en las plantas de la ría

El diputado del BNG en el Congreso, Néstor Rego, defendió una iniciativa para reclamar al Gobierno la potenciación y diversificación de la actividad en la Navantia gallega. Dividida en puntos, logró el apoyo de la Cámara para reclamar a la compañía que concrete un plan de inversiones tanto en el área de nuevas construcciones como en la de reparaciones. Además, se acordó con el apoyo para potenciar la fábrica de Turbinas. No así para la recuperación de la construcción naval civil, como defienden los nacionalistas, ni la participación de la Xunta en el consejo.

 

Fuente: La Voz de Galicia