Política de cookies

Este sitio usa cookies para almacenar información necesaria.
Leer nuestra política
¿Aceptas nuestra política?

Asprometal

Imagen.

Melca plantea deshacerse del taller Arside, con 32 trabajadores, a finales de este año

Los gestores del Grupo Melca ha comunicado al comité de empresa de Arside, un taller metalmecánico del conglomerado empresarial situado en el polígono de Logrezana que cuenta con 32 empleados, que su intención es deshacerse de la compañía a finales de año. Barajan dos opciones principales, que pasan por el cierre o la venta de la empresa, y también han puesto sobre la mesa la posibilidad de que sean los propios trabajadores los que den continuidad a la actividad de la empresa a través de una cooperativa que les proponen constituir y a la que alquilarían tanto las naves como la maquinaria.

Según los trabajadores, la dirección no les ha dado argumentos para justificar esta decisión de poner fin a casi treinta años del grupo al frente de Arside, un taller que fue fundado en 1974 por los hermanos Honrubia y, quince años más tarde, vendido a Melca por cien millones de pesetas.

La decisión fue comunicada el pasado viernes y, desde entonces, los representantes de los trabajadores están a la espera de acontecimientos y de que la dirección explique de forma más detallada sus planes de futuro.

o que parece claro, a tenor de las últimas cuentas presentadas, las correspondientes al año 2019, es que Arside no se encuentra en un buen momento económico. Encadena ya varios años de pérdidas y el último ejercicio arrojó un resultado de explotación de 421.000 euros en negativo. Mantiene además una deuda de 1,38 millones de euros, principalmente con empresas del grupo, que se ha reducido en 200.000 euros con respecto al año anterior. La memoria del ejercicio señala que, no obstante, «no se ha producido impago alguno de las deudas de la sociedad».

 

En esta situación, sin embargo, los sueldos de los tres miembros del consejo de administración de Arside, dos de los hijos del fundador de Melca, José Luis García Arias, y su exmujer, se embolsaron 30.000 euros más que el año anterior entre los tres, pasando esta partida de los 60.000 a los 90.000 euros en tan solo un año.

Trabajadores en ERTE

La situación actual ha propiciado un ERTE que, en el caso de los trabajadores de oficina supone una reducción del 25% de empleo y sueldo, salvo en un caso, el del hijo de García Arias que se mantiene afín a su padre en la disputa familiar, que se encuentra con el contrato rescindido hasta final de año. Los empleados de taller, en cambio, están en rotación según las necesidades de la producción.

Fuente: www.elcomercio.es