21/01/2026
El segundo cara a cara para definir el convenio laboral más importante de la provincia de Pontevedra —el del metal, que afecta a 28.000 trabajadores de la industria— culminó este martes con más cartas boca arriba sobre la mesa negociadora que comparten los sindicatos (CC OO, CIG y UGT) y las patronales (Asime, ATRA e Instalectra). La principal novedad corrió a cargo de las empresas, que quieren que la vigencia del acuerdo a alcanzar se extienda durante los próximos cinco años (2026-2030) para proporcionar más estabilidad al sector. De igual modo, se opusieron a reducir la jornada anual, de 1.760 horas, «por una cuestión de productividad».
Así lo destacó en declaraciones a FARO, tras concluir el encuentro, el portavoz de la parte empresarial, Enrique Mallón, asegurando que el mantenimiento de la jornada es una de sus líneas rojas y que esta debe seguir «ajustada al momento actual», en el que las compañías cuentan con una carga de trabajo superior al 90%.
«Vamos a afrontar incrementos salariales que aún tenemos que determinar, pero son alzas que tienen que estar vinculadas a la jornada anual estipulada», aclaró, mostrando su disposición a aumentar los sueldos, pero con la condición de no tocar el número de horas trabajadas.
Son 1.760 frente a las 1.712 que exigen los sindicatos, que piden amoldarse a las 37,5 horas semanales en línea con la reducción planteada por el Gobierno. No hay punto de encuentro tampoco en cuanto a la vigencia del convenio, teniendo en cuenta que los cinco años que solicitan las patronales chocan con los tres que reclaman CC OO y UGT, así como con la única anualidad que demanda la CIG.
Otro de los asuntos que más tiempo ocupó durante la reunión de este martes fue el absentismo, un tema prioritario para la industria del metal toda vez que su tasa «supera el 10%» en algunas empresas. «Hay que ser estrictos y rigurosos con las bajas laborales», resumió Mallón sobre la ausencia al trabajo, si bien desde los sindicatos se mostraron mucho más cautos.
El secretario general de la Federación de Industria de UGT en Vigo, Cristian González, recordó que «hay que definir bien lo que es absentismo», ya que los permisos, licencias o cuestiones vinculadas a la conciliación «son derechos sociales» a los que no están dispuestos a renunciar. En este sentido, además, urgió a «regular el teletrabajo». «Si queremos atraer trabajadores al sector debemos tener un convenio atractivo, un convenio de referencia como lo era antes. Hay profesionales con 20 años de antigüedad que se están marchando a otros sectores por el bajo salario, pero también por el resto de condiciones laborales», incidió.
Otro de los temas a abordar dentro del ámbito salarial es la clasificación profesional, con especial foco en conseguir un plus para los oficiales de primera «que reconozca su responsabilidad adicional» frente a los oficiales de segunda, además de contemplar la antigüedad. A mayores, UGT pide elevar los sueldos un 6,4% cada año —lo que supondría una subida acumulada del 20,5% entre 2026 y 2028—, CC OO reclama un 6% más por ejercicio —impulsando los salarios un 19% en el mismo trienio— y la CIG plantea un alza ligada al IPC de 2025 junto a un 5% extra «negociable».
En el encuentro de hoy también se abordó la subrogación de las empresas auxiliares y la inclusión. Conforme explicó el secretario general de CC OO Industria Vigo, Celso Carnero, respecto a este último asunto se muestran abiertos a «aumentar el porcentaje de personas trabajadoras con discapacidad al 5% en las empresas con plantillas iguales o superiores a 40», en comparación con el 2% que prevalece actualmente, como mínimo, para las compañías de 50 o más trabajadores. La próxima reunión tendrá lugar en dos semanas, el 2 de febrero.
Fuente: www.farodevigo.es