ArcelorMittal materializa 150 millones de inversión en su planta en Sestao en cuatro años, pero condiciona 50 millones más a la demanda de acero verde

21/05/2026

ArcelorMittal materializa 150 millones de inversión en su planta en Sestao en cuatro años, pero condiciona 50 millones más a la demanda de acero verde

ArcelorMittal sigue adelante con su hoja de ruta, en la que estableció un plan de inversiones para su planta de Sestao por valor de 200 millones de euros con el objetivo de recuperar su capacidad de producción máxima, de 1,6 millones de toneladas anuales. Así, en los últimos cuatro años ya ha destinado 150 millones de euros para la modernización de sus instalaciones y la adaptación de su proceso de fabricación a partir de materias primas descarbonizadas.

Sin embargo, la compañía ha alertado de que condiciona los 50 millones de inversión restante a la evolución del mercado, puesto que aunque se observa "una mayor demanda" de acero sostenible, "a nivel global sólo un porcentaje relativamente reducido de clientes está dispuesto a asumir un sobrecoste verde". Es por eso que consideran "determinantes" los avances que puedan producirse en el plano regulatorio, energético, político y de mercado con el objetivo de impulsar el segmento de aceros bajos en carbono.

Entre los proyectos realizados por ArcelorMittal en sus instalaciones de la localidad vizcaína destaca la repotenciación del horno eléctrico; la automatización del laminador; el nuevo filtro de acería, que será necesario para operar las dos líneas en paralelo y poder afrontar las futuras modificaciones de la legislación medioambiental; o la inversión en un desgasificador, elemento clave para acceder a mercados de alto valor añadido como la automoción, detallan.

De esta forma, la firma siderúrgica espera volver a los niveles de producción previos a la crisis económica, cuando ArcelorMittal Sestao, entonces ACB (Acería Compacta de Bizkaia), funcionaba prácticamente a plena capacidad. Sin embargo, entre 2012 y 2016 se vio obligada a efectuar recortes y cierres temporales a raíz de la crisis económica mundial, la competencia del acero asiático y la caída del sector de la automoción, uno de sus principales clientes. Por ello, su producción llegó a reducirse un 89%, cayendo hasta las 174.000 toneladas en 2013, lo que derivó en la paralización de la actividad de esta planta entre enero y septiembre de 2016 y la activación de un ERTE para su plantilla, formada entonces por más de 300 trabajadores, durante un año.

Posteriormente, a principios de 2021, su producción alcanzó un volumen anual de 800.000 toneladas, la mitad de su capacidad total, y se activó un plan para convertirla en la primera acería del mundo con cero emisiones netas. Sin embargo, entre julio de 2022 y la segunda mitad de 2023 interrumpió en varias ocasiones su actividad a causa del elevado incremento de los costes de la electricidad.

Los últimos datos disponibles indican que en 2024, la planta de Sestao operó con un objetivo de producción de 600.000 toneladas de acero y un límite técnico provisional de 800.000 toneladas anuales que esperan duplicar con estas inversiones. Además, el impulso de su actividad está repercutiendo de forma directa en el empleo, de forma que su equipo ha pasado de 200 a cerca de 380 profesionales, a los que se suman más de 220 trabajadores de empresas auxiliares, y genera un impacto estimado de alrededor de 3.000 empleos indirectos, según han detallado este lunes al consejero vasco de Industria, Mikel Jauregi, en su visita a las instalaciones.

Apuesta por el acero verde

ArcelorMittal, considerada la mayor compañía siderúrgica a nivel mundial, tiene como objetivo corporativo lograr un balance neto de cero emisiones para 2050. Y en el proceso de descarbonización llevado a cabo por la compañía, la planta de Sestao tiene un papel clave, ya que sus instalaciones, basadas en tecnología de horno de arco eléctrico (EAF) con una elevada proporción de chatarra reciclada y alimentada con energía 100 % de origen renovable, están preparadas para producir acero reciclado y producido de forma renovable (RRP).

Este acero, patentado bajo la marca XCarb® RRP, supone una reducción del 65% de la huella de carbono del acero convencional, convirtiéndose en uno de los impactos más bajos del sector acerero en toda Europa. Mediante esta ventaja competitiva, la planta vasca confía en situarse a la vanguardia de la nueva economía sostenible.



Fuente: www.eleconomista.es