26/10/2026
El sector del metal de la Región de Murcia afronta este lunes una jornada decisiva. Representantes de los sindicatos UGT, CCOO y USO volverán a reunirse con la Federación Regional de Empresarios del Metal de Murcia (FREMM) en un último intento por desbloquear la negociación del convenio colectivo y evitar una huelga indefinida convocada para este martes, 27 de octubre. El conflicto mantiene en vilo a unos 35.000 trabajadores y cerca de 8.000 empresas de uno de los sectores industriales más importantes de la comunidad autónoma.
La reunión llega después de meses de desencuentros entre las organizaciones sindicales y la patronal. Los representantes de los trabajadores consideran que las propuestas empresariales siguen sin responder a sus principales reivindicaciones, mientras que FREMM ha defendido su disposición a continuar negociando para alcanzar un acuerdo que garantice estabilidad a las empresas y sus plantillas.
El margen para evitar los paros es cada vez más estrecho. Los sindicatos ya aprobaron la huelga indefinida en una asamblea celebrada el pasado 16 de octubre, en la que 130 delegados respaldaron esta opción frente a los 22 que se pronunciaron a favor de una movilización limitada a cinco días.
La convocatoria afecta al conjunto de la industria siderometalúrgica regional, aunque su repercusión real dependerá del seguimiento que alcance entre los trabajadores y de la posibilidad de cerrar un acuerdo de última hora.
Uno de los principales obstáculos de la negociación continúa siendo la aplicación de los complementos salariales y, especialmente, la denominada cláusula de compensación y absorción. Este mecanismo permite que determinadas mejoras retributivas queden compensadas con cantidades que los trabajadores ya perciben, una posibilidad que los sindicatos rechazan porque consideran que puede reducir el efecto real de las subidas salariales.
Entre los puntos de desacuerdo figura el plus industrial. Las organizaciones sindicales reclaman un complemento de 24 euros que no pueda ser absorbido ni compensado, mientras que la propuesta empresarial planteada en las anteriores negociaciones contemplaba seis euros y mantenía estos mecanismos.
También persisten diferencias sobre las coberturas económicas durante las situaciones de incapacidad temporal, así como en cuestiones relacionadas con los pluses de astillero y petroquímica, la reducción de jornada, la subrogación de trabajadores y determinadas condiciones de seguridad y salud laboral.
Los sindicatos insisten en la necesidad de recuperar el poder adquisitivo perdido durante los últimos años como consecuencia del encarecimiento de la vida. Por su parte, la patronal ha mantenido su apuesta por el diálogo y por alcanzar un convenio que permita dar estabilidad al sector.
El conflicto arrastra un antecedente importante. El pasado mes de julio, FREMM y CCOO alcanzaron un preacuerdo que contemplaba una subida salarial acumulada del 15% entre 2026 y 2029, acompañada de otras mejoras laborales.
Sin embargo, el documento fue rechazado por la asamblea de delegados y afiliados de CCOO, con un 50,85% de votos en contra y un 49,15% a favor. UGT también había mostrado su oposición a determinados aspectos del texto, especialmente los relacionados con la compensación salarial y los complementos por incapacidad temporal.
Desde entonces, las negociaciones han continuado sin que las partes hayan conseguido cerrar un documento definitivo. La situación desembocó en la convocatoria de huelga indefinida, respaldada conjuntamente por los tres sindicatos.
La posible paralización del metal tendría especial repercusión en Cartagena y su comarca, donde se concentra una parte importante de la actividad industrial regional.
Navantia, el Valle de Escombreras, las empresas de mantenimiento industrial y decenas de compañías auxiliares dependen de trabajadores y servicios vinculados al convenio siderometalúrgico. Una huelga prolongada podría generar dificultades en los trabajos de montaje, reparación, mantenimiento y ejecución de proyectos industriales, aunque su alcance dependerá del seguimiento de los paros.
La preocupación se extiende también a talleres, empresas de instalaciones y otros negocios del sector repartidos por la Región de Murcia, muchos de ellos pequeñas y medianas empresas que operan dentro de cadenas de contratación industrial.
Fuente: www.murciaeconomia.com